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Tus pies..¡en su salsa!

Publicado en el Nº2 de la revista COREOMAGAZINE
Tus pies..¡en su salsa!

Publicado en el Nº2 de la revista COREOMAGAZINE
Sección: CoreoSalud

Bailar salsa, más allá de disfrutar moviendo el cuerpo al compás de ritmos latinos, genera, como todos los tipos de baile, numerosos beneficios para la salud.
Si eres salser@, ya conoces entonces esa exaltación, tanto física como emocional que deja una sesión de tu baile favorito. Pero, y ahí me dirijo a las bailarinas, también te es familiar esa tan inoportuna y temida sensación después de bailar: el dolor de los pies.
¿Qué es lo que ocurre para estar siempre quejándote de tus pies durante y, sobre todo, DESPUÉS de bailar?
la salsa, practicada sola o en pareja, requiere utilizar zapato de tacón alto.

Si observamos a una bailarina de salsa, podemos ver que casi no reposa los tacones en el suelo y, si miramos los zapatos, aparece la evidencia: hay un desgaste a nivel de la suela delantera pero los tacones permanecen intactos. Durante el baile, los pies están casi siempre en apoyo digitígrado (sobre los dedos), con el tobillo permanentemente en extensión (posición de semi-punta). El pie permanece globalmente fijo, apoyado en las almohadillas de los dedos. Efectuar un paso implica la colocación del pie en el suelo y el consiguiente apoyo del peso del cuerpo sobre ese pie. El hecho de realizar transferencias de peso con zapatos de tacón hace que la salsera sea víctima de lo que llamamos METATARSALGIA.
En efecto, son las cabezas de los metatarsianos (la base de los dedos) quienes, por culpa del tacón alto, aguantan permanentemente una gran parte del peso del cuerpo.
De ahí luego, la progresiva aparición de dolores plantares, un sufrimiento muy molesto a tipo de quemazón, rozadura, a veces con presencia de hormigueos, insensibilidad, y a menudo la impresión de tener los dedos “en garra”, sin posibilidad de estirarlos completamente (los dedos intentan sujetarse al piso al perder el apoyo natural del resto del pie). Todo esto completado por la formación de callos, durezas y dolor de uñas por culpa de la suela demasiado fina.

El zapato de salsa

•    ligero, confortable, fabricado en cuero de excelente calidad para ajustarse perfectamente al arco y amplitud del pie y peso de la bailarina
•    Con suela de gamuza para ofrecer una buena adherencia al suelo y una gran flexibilidad, facilitando los pivotes que requiere la técnica de baile.
•    Con una brida en el empeine para una correcta sujeción del ANTEPIE, con tacón fino pero no de aguja, con una altura media de 6,5 CMs ya que la idea es que debe estilizar la pierna y la figura en general.


Un buen zapato...pero ¡me siguen doliendo los pies después de bailar!
los deportistas realizan entrenamientos específicos para minimizar los riesgos de lesión, con multitud de estiramientos y ejercicios, pero las bailarinas, aunque también calientan, lo suelen hacer una vez calzadas, no preparan específicamente sus pies DESCALZOS justo antes de ponerse los zapatos. Por lo que pasan directamente de una posición de confort del pie a las agresivas semi-puntas sin preparación. Eso es lo que va a provocar el dolor del antepié.
Y, por eso, el interés de una preparación de los pies bajo control fisioterápico.
Te proponemos un protocolo de estiramientos y masajes a realizar aNTEs de calzar los tacones para minimizar los dolores que surgen... ¡DESPUÉS!

Protocolo:
•    Movilizaciones del tobillo y del pie, que ayudarán a mejorar el control postural.
•    Estiramientos de los músculos intrínsecos del pie ANTEES de calzarse, que disminuirán la tensión dentro del zapato durante el baile y los prepararan a los esfuerzos que van a aguantar/producir/ soportar/realizar.

1. Effleurage (suave fricción) del conjunto del pie, de los dedos hasta el tobillo: 30 segundos.

2. Presiones estáticas:
  • A nivel calcáneo (talón):3 veces con el talón de la mano
  • A nivel de la cabeza de los metatarsianos: 3 veces cada una con el pulgar
  • A nivel de las yemas de los dedos: 3 veces cada uno con el pulgar
3. Presiones “lisas “profundas con el talón de la mano, desde el calcáneo hacia las almohadillas de los dedos.

  • Borde lateral del pie: 3 veces
  • Borde medial del pie: 3 veces
  • 3 presiones seguidas debajo de cada dedo.
4. Fricciones sobre el talón 1 minuto y debajo de la base del metatarsiano 1 minuto.

5. Estiramientos de la planta del pie con la rodilla doblada, llevando el tobillo a flexión dorsal (pie hacia arriba) y extensión de los dedos. Mantener
esto por 5 segundos y relajar. repetir 3 veces.

6. Realizar lo mismo con el otro pie.

Caliento siempre pero... ¡me acaba doliendo el dedo gordo!

Los dolores más tenaces al tratamiento y al calentamiento van estar localizados debajo de la cabeza del primer dedo. Es la zona de apoyo privilegiado y casi exclusivo en la práctica de la salsa, casi no se abandona la posición de semi- puntas y los movimientos son siempre alternativos y rápidos (movimiento repetitivo de pivote). Esta zona del primer dedo contiene también dos huesecillos sesamoideos que contribuyen a la amortiguación y aumentan el apoyo a ese nivel. En un momento dado, pueden provocar inflamaciones (sesamoiditis), fisurarse e incluso romperse.
En ese caso y, antes de arriesgar más complicaciones, consulta siempre con tu fisioterapeuta, nunca dejes de lado un dolor o una sensación desconocidas.
Por concluir, consideramos que una educación terapéutica adecuada es indispensable para permitir a las bailarinas de salsa preparar Ellas MIsMas sus pies antes de bailar.
El fisioterapeuta es la persona idónea para guiarte y aconsejarte así siempre tendrás...
...tus pies, en su salsa!

Por Manuel Salgado y Leticia Durán
Tel. 986 413 359
Facebook: SalgadoyDuran Fisioterapeutas

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